La exigencia llegó de la regulación bancaria y se extendió al cambio de criptomonedas. La idea es que la operación tenga un participante conocido: un flujo anónimo no se puede verificar ni reclamar.
Qué suelen pedir
Pasaporte o documento de identidad y, a veces, una foto con el documento en la mano. Con menos frecuencia, un justificante de domicilio. El alcance depende del importe: los cambios pequeños a menudo pasan sin verificación alguna; los grandes, casi nunca.
Qué ocurre con esos datos
Se conservan y hay obligación de protegerlos. Conviene tenerlo presente al elegir servicio: los documentos entregados a una plataforma sin nombre ni domicilio no están protegidos por nada, y no se pueden recuperar.
Cuánto tarda
Normalmente, de unos minutos a un día. La verificación automática responde casi al instante; la manual tarda más, y a ella van a parar las fotos ilegibles, los bordes del documento recortados y los reflejos del flash.
Por qué se deniega
Casi siempre por la calidad de la foto, no por sospechas. El segundo motivo más frecuente es la discrepancia de nombre: la tarjeta está a nombre de una persona y el documento es de otra. El pago a un tercero se detiene casi siempre, y no es quisquillosidad, sino una exigencia directa de las normas.
Si no se supera la verificación, los fondos no desaparecen: se devuelven a la dirección del remitente descontando la comisión de red.
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