mw.exchange
Tipo de cambio no disponible

Resolución n.º 465: la lista oficial de indicios por los que el banco detiene una transferencia

Los indicios de riesgo no se los inventa el banco: están enumerados en la resolución n.º 465 del Ministerio de Finanzas, vigente desde el 24 de febrero de 2023. Allí se describen expresamente tanto el retrato típico del P2P como las operaciones con activos virtuales.

Los indicios por los que un banco detiene una transferencia no se los ha inventado el banco. Están enumerados en la resolución n.º 465 del Ministerio de Finanzas, de 28 de diciembre de 2022, «Criterios de riesgo de blanqueo», inscrita en el Ministerio de Justicia el 9 de febrero de 2023 con el n.º 258/39314 y vigente desde el 24 de febrero de 2023. Esa lista describe expresamente el retrato típico de las operaciones P2P, y los activos virtuales se mencionan aparte.

Es decir, la sensación de que «el banco me tiene manía» casi siempre es equivocada. El banco contrasta su comportamiento con una lista igual para todo el mercado y no tiene libertad para ignorarla.

Abajo explicamos qué documento es este, cómo se entera el banco de su operación, qué criterios alcanzan al P2P y qué hacer si su vida normal coincide con un criterio. Somos una casa de cambio, no abogados: resumimos el contenido de los documentos y no pretendemos predecir la decisión de un banco concreto.

Qué documento es y desde cuándo rige

La resolución n.º 465 es la lista oficial de criterios de riesgo de blanqueo de fondos de origen delictivo. La aprobó el Ministerio de Finanzas el 28 de diciembre de 2022, la inscribió el Ministerio de Justicia el 9 de febrero de 2023 y entró en vigor el 24 de febrero de 2023. Sustituyó a la anterior resolución n.º 584 de 2016.

El documento no se dirige a los clientes, sino a los sujetos obligados de la supervisión financiera primaria: bancos, entidades de pago y otros participantes del sistema. Fija un marco común, un conjunto de situaciones que están obligados a tener en cuenta al evaluar el riesgo del cliente.

Aquí no citamos la resolución de forma literal: no hemos contrastado el texto exacto con la fuente original, así que lo que sigue es un resumen del contenido y no la redacción del documento. La resolución está publicada en el registro legislativo con el identificador z0258-23.

Cómo se entera el banco de su operación

Nadie lee sus pagos a mano. Las operaciones pasan por sistemas automáticos de monitorización que contrastan cada transacción con un conjunto de escenarios: importe, tipo, contraparte, frecuencia, saldo y comportamiento habitual de la cuenta.

Que salte un escenario no significa sospecha. Significa que la operación ha entrado en la cola de revisión. Después la mira un empleado de cumplimiento y decide si hay discrepancia con el perfil del cliente y si hace falta pedir documentos.

De ahí dos cosas prácticas. Primera, lo que atrae la atención del sistema es el patrón de un período, no un pago aislado. Segunda, un concepto de pago vacío o extraño no es un detalle menor: a menudo es la única explicación que el banco llega a ver.

Qué criterios de la lista alcanzan justamente al P2P

Cuatro criterios de la resolución describen exactamente el panorama que genera el intercambio activo de criptomonedas entre particulares. El primero: pagos recibidos de terceros no vinculados o desconocidos. Es literalmente la descripción de una operación P2P, donde el dinero lo envía un comprador desconocido.

El segundo: el uso de la cuenta como cuenta de tránsito, con fondos que entran y salen enseguida. El tercero: operaciones reiteradas cuyo carácter permite suponer que su finalidad es eludir los procedimientos de supervisión financiera obligatoria. El cuarto: el fraccionamiento de operaciones para eludir los valores umbral.

Resulta entonces que los ingresos frecuentes y del mismo tipo procedentes de distintos remitentes no son un capricho de un banco concreto, sino un criterio de la resolución del Ministerio de Finanzas. La persona puede no estar infringiendo nada: el criterio describe la forma de las operaciones, no la culpa.

Qué dice la lista sobre los activos virtuales

Las criptomonedas se mencionan en los criterios de forma expresa, y eso es raro en documentos normativos de este nivel. Se considera de riesgo la situación en la que el cliente insiste en liquidar exclusiva o principalmente con activos virtuales.

El segundo supuesto son las operaciones con activos virtuales sin motivos jurídicos, fiscales, comerciales u otros motivos legítimos evidentes. La clave aquí es «sin motivos evidentes»: el criterio no salta por el hecho de poseer criptomonedas, sino por la falta de una explicación comprensible.

Para el lector eso significa una cosa. Las explicaciones y los documentos no son una formalidad ni un gesto de buena voluntad, sino justo lo que el criterio exige en esencia. El análisis de la documentación para los criptoingresos está en el artículo aparte sobre el origen de los fondos.

Por qué los criterios son tan amplios

Los criterios describen la forma de la operación, no la intención. Distinguir una venta de criptomonedas de un esquema con tarjetas interpuestas solo por el flujo de pagos es imposible: por fuera son ingresos idénticos de distintas personas a una misma tarjeta.

Por eso la lista abarca deliberadamente un abanico amplio de situaciones. El Estado le incorpora redundancia, contando con que las alertas de más las descarten la revisión y la explicación del cliente. El precio de ese enfoque es que personas cumplidoras entran con regularidad en la muestra.

Con eso no se puede «negociar», pero sí se puede trabajar. Un criterio amplio filtra por la forma y distingue por la explicación, y la explicación es lo único sobre lo que el cliente influye de verdad.

Los criterios se aplican en conjunto, no por separado

Una sola coincidencia casi no significa nada. Todo el mundo recibe alguna transferencia de un tercero: un conocido devuelve una deuda, un familiar manda dinero, un comprador paga por un anuncio. Si se detuviera cada uno de esos pagos, el sistema bancario se pararía.

Lo que importa es la combinación. Ingresos de distintos remitentes no vinculados que salen enseguida, se repiten cada semana y no encajan con los ingresos declarados: eso ya no es un criterio, sino cuatro a la vez. Es la densidad de coincidencias lo que saca la operación del ruido de fondo y la lleva a la cola de revisión.

Por eso la pregunta «¿entro en el criterio?» está mal planteada. Es más útil preguntar cuántos criterios coinciden a la vez en su caso y si cada uno de ellos tiene una explicación clara.

Qué es el perfil del cliente y de qué se compone

El perfil es la idea que tiene el banco sobre cómo usa usted la cuenta habitualmente. Se compone de dos partes: lo que usted declaró al abrir la cuenta y el comportamiento real de la cuenta durante la relación.

En la parte declarada entran la profesión, la fuente de ingresos, los volúmenes de operación previstos y la finalidad de la cuenta. En la parte real, los importes y la frecuencia de los ingresos, el círculo de contrapartes, los conceptos de pago, los saldos y la geografía de las operaciones.

La monitorización salta por las discrepancias entre esas dos partes. Si alguien indicó un salario de cuarenta mil y a la cuenta llegan cada mes trescientos de veinte remitentes distintos, la pregunta no surge por el importe, sino por el desajuste.

De ahí la acción más eficaz al alcance del cliente: mantener actualizada la parte declarada. Si cambió de trabajo o apareció una nueva fuente de ingresos, actualice usted mismo la ficha sin esperar a que se la pidan.

Qué es el enfoque basado en riesgos en palabras sencillas

El enfoque basado en riesgos significa que no se revisa a todos por igual, sino de forma proporcional a la evaluación del riesgo. El banco asigna al cliente un nivel de riesgo y de él depende cuántas preguntas y documentos harán falta.

El nivel depende del conjunto: ingresos declarados, profesión, carácter de las operaciones, países de las contrapartes y coincidencias con los criterios de la resolución n.º 465. La evaluación es dinámica: cambia con el comportamiento de la cuenta, no se asigna una vez para siempre.

De ahí la respuesta a «por qué a mi conocido le pasa y a mí no». Porque tienen perfiles distintos y niveles de riesgo distintos en bancos distintos. No es una evaluación pública: no podrá ver su nivel en la aplicación, el banco no lo revela.

Qué hacer si su vida normal coincide con un criterio

La situación es habitual. Un profesional autónomo recibe pagos de distintos clientes, un profesor particular de distintos alumnos, un vendedor de un marketplace de distintos compradores. Formalmente son «pagos de terceros no vinculados», aunque no haya esquema alguno.

Solo hay una estrategia que funciona: hacer que el panorama sea explicable de antemano. Conceptos de pago con sentido, correspondencia o contratos guardados con los clientes, ingresos declarados y una ficha actualizada en el banco. No es una garantía: es lo que convierte una petición en un intercambio breve de mensajes en vez de una revisión larga.

El segundo elemento es la constancia. Un perfil que lleva tres años igual genera menos preguntas que una cuenta cuyo carácter cambió de golpe. Si el carácter de los ingresos cambió de verdad, lo razonable es actualizar la ficha por iniciativa propia, sin esperar la petición.

El tercero es separar los flujos. Mantener los ingresos de trabajo y las operaciones personales en cuentas distintas no es obligatorio jurídicamente, pero simplifica mucho la explicación cuando el banco pide mostrar el origen de un importe concreto.

Por qué una persona honrada entra en un criterio

Un criterio de riesgo no es una acusación. Describe una situación en la que hay que hacer una pregunta y no dice nada sobre cuál será la respuesta. Entrar en un criterio significa exactamente una cosa: que mirarán su operación con más atención.

El motivo es sencillo. Los esquemas de blanqueo se disfrazan a propósito de comportamiento normal, así que cualquier criterio capaz de atraparlos alcanza inevitablemente también a operaciones legítimas con la misma forma.

En la práctica eso cambia el tono de la conversación con el banco. Responder a la petición desde la posición de «sospechan de mí» es contraproducente: lo más habitual es que el sistema haya visto una forma para la que todavía no tiene explicación. Las explicaciones y los documentos cierran ese hueco.

Cómo es una operación que no choca con los criterios

La descripción más simple: una operación en la que se ven las tres respuestas a la vez, quién es el remitente, por qué se paga y de dónde salió ese dinero. Cuando esas tres cosas se entienden a partir de la propia transacción y del historial de la cuenta, los criterios no tienen dónde agarrarse.

Señales de una operación así: un concepto de pago claro en vez de un campo vacío, una contraparte que se explica por su actividad, un importe acorde con los ingresos declarados y fondos que no salen de la cuenta en el mismo minuto.

También conviene ver la cara opuesta. El movimiento de tránsito es el gran amplificador de cualquier criterio: el dinero que se queda en la cuenta se lee de otra manera que el que la atraviesa en unos minutos.

Esto no da garantías y no vamos a prometerlas. Pero una operación en la que las tres respuestas se ven de antemano no necesita, en la mayoría de los casos, ninguna explicación adicional.

Qué se deduce de esto para un intercambio corriente de criptomonedas

Quien vende criptomonedas varias veces al mes por P2P coincide de golpe con varios criterios: ingresos de terceros no vinculados, movimiento rápido del dinero por la cuenta y regularidad de operaciones del mismo tipo. No hay infracción en ello, pero sí habrá que explicar más.

Aquí decimos abiertamente cuál es nuestro interés: somos una casa de cambio y en nuestro caso la contraparte es una empresa, no un desconocido de un anuncio. Eso no hace la operación invisible para la monitorización ni exime de las preguntas del banco; simplemente, el origen de los fondos en ese esquema se describe con una sola contraparte y no con una decena de remitentes casuales.

No vamos a prometer que una transferencia a través de una casa de cambio pasará seguro. La decisión en cada caso concreto la toma el banco, y ninguna forma de intercambio cambia eso.

Por qué el consejo de «dividir el importe» hace daño

El fraccionamiento de operaciones es un criterio de riesgo propio de esa misma resolución n.º 465. O sea, no es una forma de evitar la atención, sino de añadir otro motivo para recibirla: a la pregunta sobre el origen de los fondos se suma la pregunta sobre la finalidad del troceo.

Junto a él, en la lista figura otro criterio: las operaciones reiteradas cuyo carácter permite suponer que su finalidad es eludir los procedimientos de supervisión financiera obligatoria. Abarca incluso los casos en los que ninguna operación aislada infringe nada.

Los sistemas automáticos detectan series mejor que pagos sueltos: el importe por período y el número de transacciones son parámetros básicos de cualquier escenario. No damos consejos para evitar revisiones por principio, y este en concreto además empeora la situación de quien se lo cree.

El proyecto de resolución del Banco Nacional de julio de 2026

El 21 de julio de 2026 el Banco Nacional de Ucrania publicó un proyecto de resolución con 16 indicios de pagos sospechosos y tres niveles de riesgo: el bajo pasa automáticamente, el medio exige confirmación y el alto detiene la operación. Entre los indicios hay más de 10 ingresos en 60 minutos, saldos mínimos con volúmenes altos, el traspaso rápido del dinero a otra cuenta y las transferencias «de uno a muchos» y «de muchos a uno».

La consulta pública duró hasta el 31 de julio de 2026 y, tras la aprobación, se prevén 90 días de adaptación. Si el documento está aprobado a agosto de 2026 no lo hemos comprobado: la web del regulador está cerrada a las consultas automáticas. Por eso no se puede llamar norma vigente a estos indicios: es un proyecto.

Y una precisión aparte, importante para nuestro tema: el proyecto no menciona ni el P2P ni las criptomonedas. Los textos que le atribuyen esas normas añaden algo que allí no está.

Lo que la resolución no contiene: prohibiciones

La resolución n.º 465 no prohíbe ni las transferencias P2P ni las operaciones con criptomonedas. Es una lista de criterios de riesgo, no una lista de actos prohibidos. Caer dentro de un criterio significa más atención, no una infracción.

Tampoco existe una advertencia oficial específica del Banco Nacional de Ucrania o del Servicio Estatal de Supervisión Financiera sobre el P2P. Las objeciones de los bancos no se apoyan en una norma que diga «el P2P está prohibido», sino en el enfoque general basado en riesgos. Conviene formularlo con cuidado: la ausencia de prohibición no es una autorización, sino solo la ausencia de una norma expresa.

La conclusión práctica de todo el texto es una. Conociendo la lista de criterios, usted puede prever qué preguntas surgirán y preparar las respuestas de antemano. Qué hacer después, cuando la operación ya está detenida, se analiza en el artículo sobre supervisión financiera.

Autor: MW ExchangeActualizado
01

Sigue leyendo